Hola, buenas.
Llevo unos cuatro días dándole
vueltas al SUPERTEMA, y ya me he hartado de pensar y he tomado una
decisión. Versión corta: me quedo en El Jueves. Versión larga: el
tocho que viene a continuación.
Como va a ser un texto largo y serio,
voy a intentar amenizarlo poniendo en medio fotos de gatitos monos,
¿vale?
Veamos: el señor director de RBA
decidió hace unos días imponer alegremente a la revista un veto sin
sentido y de la forma más chapucera posible, destruyendo la imagen
pública de El Jueves de forma difícilmente reparable. Eso sí, creo
que conviene aclarar que este veto (dentro de lo grave que es que te
veten de cualquier forma) se limita a tratar el tema de la monarquía
en portada. En el interior, seguimos teniendo absoluta libertad para
hablar de lo que nos dé la gana. Creo necesario aclarar esto porque he visto a mucho desinformado por ahí.
Así que, aún a pesar de este veto, El
Jueves sigue teniendo mucha más libertad que la gran mayoría de
medios de comunicación. Seguro que os vienen a la mente enseguida un
montón de periódicos, canales de televisión... Todos ellos con
muchos más vetos y censura que los que tiene El Jueves ahora mismo.
Y ahí están y nadie dice nada. Los contenidos del interior de la
revista van a seguir siendo tan cañeros como siempre, o incluso más,
porque ahora estamos MUY cabreados.
Pero entiendo a los lectores que vayan
a dejar de comprar la revista. Muchas reglas se han roto o han
cambiado durante estos días, y todo este asunto ha estallado frente
a la opinión pública del peor modo posible. Esto, unido al
importante éxodo de autores, hace que no tenga una sensación
demasiado optimista sobre la situación y futuro de la revista.


¡Ojo! Respeto y aplaudo las decisiones
de todos mis compañeros, los que se quedan y los que se van. Estos
días en redes sociales he visto mucha gente dejando comentarios en
plan “espero que Fulanito se vaya también”, como diciendo
“Fulanito, NI SE TE OCURRA ELEGIR LA OPCIÓN MALA”. Y aquí no
hay opción mala. Ni buena. Todos tenemos motivos, y todos somos
víctimas.
Como he dicho antes, los pensamientos
que me rondan estos días sobre el futuro de la revista no son muy
alegres. PERO.
RBA y la redacción de El Jueves son
dos cosas separadas. A la redacción de El Jueves le debo mucho,
muchísimo de lo bueno que me ha pasado en estos últimos siete años.
Y no me da la gana dejarles tirados en un momento como este. Ni a la
directora, Mayte Quílez, ni a nadie de redacción, ni a los
compañeros que no tienen tanta opción y no pueden permitirse el
lujo de pensarse si se van o se quedan.
Mis dos series van a seguir igual que
siempre y esta censura no les va a afectar en absoluto. Esto es algo
que puedo garantizar.
No sé si El Jueves va a seguir
saliendo durante dos semanas más o un mes más o quince años más o
lo que sea, pero yo ahí sigo. Un Fernández siempre paga sus deudas.
Y esto es todo lo que he llevado dentro
durante estos días. Tenía que sacarlo porque se me había hecho
bola. Gracias por leerme. Se avecinan tiempos interesantes.
Interesantísimos.